DETRÁS DEL LENTE
COLOMBIA POR MANUEL CARDOZO
Cuéntanos un poco sobre ti y sobre tu relación con Colombia. ¿Qué te llevó aquí y qué significa este lugar para ti?
Mi nombre es Manuel Cardozo, soy ingeniero ambiental y fotógrafo. Nací en Bogotá, en el barrio Villa del Río, localidad de Bosa. Soy hijo de un camionero y de una ama de casa. Empecé a explorar la fotografía en mi adolescencia y, con el tiempo, a la par que descubría diferentes referentes en la ciudad y en mi entorno, comencé a interesarme cada vez más por lo visual.
Colombia es mi hogar, mi esencia y mi familia; representa, en todo su sentido, la base de quien soy, de cómo me comporto y de cómo veo el mundo. Desde muy pequeño recorrí muchos lugares de Colombia: mi padre nos llevaba en el camión, junto a mi madre y mi hermano, y recorríamos el país. Así fue como conocí el mar por primera vez.
Desde tu mirada y tus imágenes, ¿qué te atrae y captura de una ciudad o un lugar especifico?
Para mí es muy importante identificar cómo las personas locales reconocen o significan el espacio, entender el porqué y la relación o concepción del lugar que estoy visitando. Esto me ayuda a sensibilizar y enfocar aquello que me atrae de un espacio, ya sea algo tan simple como un objeto, un paisaje o una acción del día a día.
¿Cuál ha sido el mejor descubrimiento en este último viaje?
Reafirmo la frase “uno siempre vuelve a donde ha sido feliz”. Para mí, Colombia, aunque en estos momentos no resida allí, siempre será un lugar de amor, amistad y familia, y poder compartir ese pequeño mundo con mis amigos y mi familia es suficiente.
Si tuvieras que escoger tu cosa favorita de Colombia, ¿cuál sería? (puede ser un lugar, comida, paisaje, actividad, etc.)
Las arepas de Don Julio, en el barrio donde vivía en Villa del Río, definitivamente son las mejores. Es una pregunta muy difícil, pero entran en mi top 5 de cosas favoritas desde pequeño. Es un recuerdo familiar, un plan dominguero: pedirlas a domicilio o ir por ellas en la noche para la cena, junto a un pincho de churrasco. 10 de 10.
¿Qué es lo más especial y único de Colombia que no has visto en ningún otro lugar?
Claramente, los paisajes y la calidez de las personas. En Colombia, sin importar el contexto, siempre te brindarán una mano con la sonrisa más grande, y la belleza de sus paisajes es insuperable.
¿Alguna palabra o expresión típica colombiana que te encante?
En Colombia hemos incorporado la palabra marica como parte de nuestro lenguaje, sin un contexto ofensivo; es más, funciona como una muestra de amistad o confianza. Yo, siendo marica, amo poder usarla, ya que de alguna forma debilita esos modismos patriarcales o machistas del lenguaje de la sociedad.
¿Qué significa para ti la belleza?
El significado de la belleza ha evolucionado para mí en los últimos años. Creo que ahora lo veo como un bienestar; si bien es algo muy subjetivo y abstracto, está muy ligado a lo estético para mí.
¿Tu restaurante colombiano?
Plaza de la Perseverancia, La esquina de Mary.
Cuando viajas a Colombia, no te puedes perder…
Un buen mango biche callejero, una aguapanela con queso para la merienda con pan rollito y un tamal dominguero de la panadería del barrio. Y pasar una Navidad en Colombia es toda una experiencia visual y culinaria única: es una fiesta constante de más de un mes, entre novenas y buñuelos.
¿A qué huele Colombia?
Colombia huele a las más de 400 especies de frutas que hay, a la biodiversidad del país, a las chispitas mariposas de Año Nuevo, al caballero de la noche en cada barrio y al tinto de la abuela de cada mañana.
¿A qué sabe Colombia?
A un jugo de lulo recién hecho: es la perfecta combinación entre lo ácido y lo dulce, acompañado de un patacón frito crujiente con un poco de limón. Realmente, cada manjar, desde el Pacífico hasta el alto de los Andes, es delicioso.



