CAFECITO CON

THOMAS DU PRÉ DE SAINT MAUR: “CADA PERSONA ES LIBRE, PERO NO CADA PERSONA TIENE LAS AGALLAS DE SER QUIEN QUIERE SER”

Nombre: Thomas du Pré de Saint Maur
Profesión: Head of Global Creative Resources, Fragrance & Beauty, Chanel
Nacionalidad: Franco-venezolano

LATINNESS: Empecemos por el principio. Hemos leído que tu pasión por la belleza empezó cuando eras muy joven. ¿Qué papel jugaron el arte y la creatividad en tu infancia, y cómo te formaron estas influencias?

THOMAS: Tuve mucha suerte de venir de una familia donde el arte era importante; no solo el arte, sino que la cultura y la cultura humanista estaban muy presentes. Tuve unos padres que realmente se aseguraron de que entendiéramos el mundo, o estuviéramos inmersos en él, y no puedo agradecerles lo suficiente por eso. Era como respirar, y aunque no nos gustara, nos obligaban a hacerlo. Creo que lo que saco de eso es la firme creencia de que la belleza es más importante para los seres humanos de lo que sentimos. El humanismo y la pluralidad son absolutamente la clave de cualquier civilización, y creo que, de alguna manera, me quedé con eso.

LATINNESS: Como Head of Global Creative Resources en Chanel, supervisas campañas de belleza y fragancia, que incluyen muchos mundos creativos bajo una sola casa. ¿Dónde buscas inspiración?

THOMAS: Como persona, diría que amo la literatura, las artes escénicas, la fotografía, y me encanta mucho la antigüedad y el arte antiguo. Pero, más que eso, creo que no se trata tanto del “dónde” como del “cómo”. Encuentro mucha inspiración simplemente tratando de estar muy presente en lo que hago, y especialmente en la conversación con la gente. Para mí, la inspiración viene de una charla que tengo con amigos, y de repente, si prestas atención a lo que dice él, o a lo que dices tú, o a lo que dice ella, ahí hay una gran idea.

Vivimos en un mundo donde ya no prestamos atención a nada. No voy a decir que puedes encontrar inspiración en cualquier cosa y en cualquier lugar, pero casi, ¿no? Libros, novelas… Lo que me gusta de las novelas frente a cualquier otra cosa —sobre todo si trabajas del lado de la imagen— es que, como no hay imágenes, te obligan a crear lo que estás leyendo. Hay un espacio vacío en un libro que tienes que llenar con cosas. Me gusta el movimiento aspiracional de un libro.

LATINNESS: ¿Qué estás leyendo actualmente, o hay algún libro muy bueno que hayas leído recientemente?

THOMAS: Estoy leyendo un libro muy pequeño, que es muy interesante, se llama Carthage. Se trata de la caída del Imperio Etrusco, y es fenomenal. Es muy pequeño, se lee en dos días, pero es genial porque es realmente una reflexión sobre lo efímero del poder.

El último que leí también fue muy bueno. Es uno de Stefan Zweig, un novelista y biógrafo increíble. La biografía de Magallanes es una maravilla porque te enseña lo loco que necesita ser el progreso, y la locura de creer en cosas imposibles que son necesarias para que el mundo avance. Este tío, Magallanes, estaba totalmente loco… un libro buenísimo.

LATINNESS: Has desempeñado un papel fundamental en la elección de los rostros de Chanel. ¿Qué cualidades buscas en un embajador o una embajadora?

THOMAS: Lo primero que es importante para mí es si realmente siento que quiero trabajar con esa persona, porque, a veces, el mercado se vuelve demasiado transaccional. El mercado de los embajadores hoy es como el mercado del fútbol: un día está para acá, un día está para allá. La chica hace por la mañana una publicidad para ti, por la tarde hace una para Puma, y al día siguiente hace una para Four Seasons. Entonces, realmente yo trabajo solo con personas con quienes siento un deseo muy fuerte, porque las respeto. Lo primero para mí es preguntarme: “¿Realmente siento que quiero trabajar con esta persona?”.

Necesito que el trabajo que hacen, ya sea música o actuación, me provoque mucho. Y eso es lo que pasa, por ejemplo, con Gracie [Abrams], porque, más que todas las letras, lo que ella escribe es divino. Me provoca y me emociona. Gracie ciertamente no está al inicio de su carrera, pero es un mundo donde la carrera se desarrolla así. Me pareció interesante hacer con ella el retrato de esta Coco Mademoiselle, que representa un momento muy interesante de la vida de Coco: ese momento en que ella llega a París, no muy joven, con unos veinte años… y me pareció algo similar al momento de Gracie, que está realmente en un punto decisivo de su carrera.

Normalmente, para saber si alguien es buena persona, tenemos que vernos, cenar juntos, salir a tomar unas copas, unas cañas, y a partir de ahí, ver si hay algo… y Gracie quería lo mismo. Ella me había dicho: “No, no hablemos si no nos vemos”. Llegó a París desde Londres para un almuerzo, y yo la vi entrar al Bristol, observé cómo se comportaba, y cuando se sentó a la mesa, dije: “OK, esto es. Aquí está el contrato, ¿puedes firmarlo?”. Son cosas muy subjetivas, pero nunca va a depender del número de seguidores en Instagram. Jamás, jamás.

LATINNESS: Claro, y bueno, en Chanel se destacan por ser visionarios…

THOMAS: No es nada pretencioso, pero yo sé que, de nuestra parte, vamos a aportar el talento, el tiempo, el equipo; todo esto lo vamos a poner. Sé que el resultado va a ser interesante y bello.

LATINNESS: Entiendo, sin esa conexión, es muy difícil hacer tu trabajo.

THOMAS: Hay que manejarlo de manera muy relajada, pero muy seria. Mi abuela venezolana tenía esta expresión dominicana —o puertorriqueña, puede ser puertorriqueña— que adoro, porque siempre me decía: “Amor, cógetelo con take it easy”. Adoro esta expresión; realmente me define muchísimo. Hay que hacerlo con honestidad. La vida ya es complicada, así que, por favor, no le añadamos nada complicado ni pretencioso.

LATINNESS: De acuerdo. Las campañas de belleza suelen dar forma a los momentos culturales. Cuando estás creando o imaginando, ¿sientes que estás buscando reflejar lo que está pasando en la cultura, o definirla?

THOMAS: Definirla me parecía un poco pretencioso. Si al menos puedo reflejarla, ya está bien. Sin embargo, puede pasar, por ejemplo, con quién vamos a trabajar, qué tipo de música vamos a poner, que eso sea reflejar la cultura del momento y, a la vez, definir la cultura Chanel. Lo que pasa es que yo siempre trabajo pensando y esperando que mi trabajo sea bueno hoy. No me proyecto diciendo: “Mira, estoy trabajando para los próximos cuarenta años…”. Al final, sí tengo la responsabilidad de definir la cultura Chanel durante diez, quince, veinte años, pero siempre empiezo por preguntarme: ¿es esto correcto para hoy? Siempre. Eso sería más reflejar que definir. Al final, el poder de Chanel transforma lo que yo veo como una reflexión en una definición, diría yo. Pero, mira, hacer un buen trabajo cada día ya es complicado.

LATINNESS: El perfume nos parece un reto muy particular porque es invisible, no se puede oler a través de una pantalla. ¿Cómo haces para traducir el aroma en una emoción, una imagen o una narrativa?

THOMAS: Nunca lo intento. No voy a tratar de representar el olor de la rosa o del jazmín, que es lo más hortera y vulgar del mundo. Pero, como dices, cuando vaporizo la fragancia, hay una emoción, y es esa emoción la que quiero poner en la pantalla. Es pensar en la emoción de esa mujer cuando se pone el No. 5 o el Coco Mademoiselle, o del hombre cuando se pone Bleu. ¿Qué es lo que pasa? ¿Qué forma de energía, qué forma de emoción, qué forma de audacia quiero comunicar? Tengo algo muy profundo dentro de mí: que el lujo no es solamente el producto. Es lo más vulgar del mundo, decir que el lujo se resume en el producto. Estoy seguro de que una mujer que se vaporiza el No. 5 se vaporiza más a Marilyn Monroe que al jazmín y la rosa. Esa emoción es la que quiero comunicar.

LATINNESS: Eso nos lleva, de hecho, a nuestra siguiente pregunta. Hablando de Coco Mademoiselle Crush Absolu, ¿cuál fue esa emoción, como dijiste, que te dio cuando lo oliste?

THOMAS: Miraba a Olivier [Polge] y quería ver en su cara lo que pasaba. Cuando hay algo que te gusta mucho, que has creado tú, y que pones en el mundo, hay un momento, no sé de qué, de miedo… un momento terrible, porque no sabes si a la persona a la que se lo presentas le va a gustar. Y yo trataba de detectar el nivel de emoción. Vi que para él era algo muy importante, y después, cuando ya lo olí, me gustó de inmediato. Hay algo muy suave, hay algo muy… Coco Mademoiselle, pero distinto. Un poco menos “in your face”, diría yo. Un poco más… No sé si sería sofisticado, pero hay algo más complejo. Una personalidad un poco más compleja, y eso me gusta mucho. Creo que el mundo trata de simplificarlo todo de una manera terrible, y lo interesante es la complejidad. No es fácil de manejar, pero lo interesante del mundo, lo interesante de la cultura, es la complejidad, las distintas facetas de las cosas. Me di cuenta de que esta fragancia tenía eso como cualidad. Es más complicado que vender un soliflor de rosa… pero una marca como Chanel necesita esa complejidad.

LATINNESS: La fragancia habla de la libertad de ser quien uno quiere ser.

THOMAS: No solamente la libertad, amor, no solamente la libertad. La libertad es algo… la decisión. Eso es lo importante de Chanel. Cada persona es libre, pero no cada persona tiene las agallas de ser quien quiere ser. Y eso es Chanel. Tú eliges. No dejes que el mundo elija por ti. Nunca, jamás.

LATINNESS: Muy cierto. Bueno, ¿y qué significa la libertad para ti como creativo?

THOMAS: Responsabilidad, más que nada. Uno no va sin el otro; son dos caras de la misma moneda. La responsabilidad es muy importante porque, si vuelvo a tu pregunta sobre seguir o definir la cultura, en Chanel tenemos una responsabilidad, porque la gente cree en nosotros y nos sigue, así que tenemos que hacer las cosas bien. En el mundo de hoy, tenemos una responsabilidad importante, porque el mundo de hoy sigue una dirección que puede ser complicada.

LATINNESS: Tengo una ex jefa a la que le encantaba citar a Spiderman, que decía: “Con gran poder viene gran responsabilidad”.

THOMAS: Claro, y es algo que tienes que aceptar. Lo veo muy interesante porque, de verdad, sin responsabilidad no sé hacia dónde va todo esto.

LATINNESS: Totalmente. Es un mensaje muy poderoso e importante. En nuestra plataforma tenemos la responsabilidad de celebrar la identidad latina. Como alguien de raíces venezolanas, en tu perspectiva, ¿cómo ha influido tu identidad latinoamericana en la belleza y en la narración de historias?

THOMAS: Cuando veo a las mujeres de mi cultura, por ejemplo, a mi madre, a mi abuela, a la mayoría de mis amigas latinoamericanas, todas son mujeres fuertes. Son mujeres que no tienen miedo, ni física ni culturalmente. Y eso me gusta.

También soy una persona que necesita caos, que necesita ruido… la vida es así, desorganizada. La vida es lo que ocurre hoy, y eso lo aprendí en Latinoamérica.

LATINNESS: Nosotros vemos una alegría de vivir…

THOMAS: Claro, pero creo que no es solamente alegría. También es la relación que tienen con la vida, porque la vida en Latinoamérica es complicada. Me influyeron mucho estas mujeres que tienen esta alegría, porque saben que la vida puede cambiar de un día para otro, y que, si no la disfrutas, estás desperdiciando tu vida.

Cuando era más pequeño, pasábamos tiempo en Venezuela, en Choroní, en Los Roques… y todo eso desapareció de un día para otro. Es una alegría llena de sabiduría, de alguna manera. La otra cosa que Latinoamérica me enseñó es la relación con la naturaleza y la fuerza de la naturaleza. Es algo que siempre digo: “Mira, antes de ir al Amazonas, no entiendes lo que significa la naturaleza”. El poder de la naturaleza allá es increíble.

LATINNESS: O Canaima, o los tepuyes que tienen en Venezuela…

THOMAS: Los tepuyes son fabulosos. Hace quince años que no voy a los tepuyes, pero adoro, adoro ese poder. También, si vas a Argentina y ves el Paraná, es algo muy fuerte. Lo que también me enseñó la región, y que igual encuentras en África, es la fuerza del continente. No la tenemos en Europa… cuando ves, por ejemplo, la inteligencia de la naturaleza. No hay mejor diseño que el de la naturaleza. Puedes hacer todos los estudios que quieras en la Parsons School of Design, y luego vas a hacer un safari en África, ves una jirafa, y el diseño es perfecto. O, por ejemplo, haces un doctorado en Stanford sobre economía circular, pero es mejor ir al Amazonas a ver lo que es la economía circular de la naturaleza, que es mucho mejor.

Sí, la alegría es algo que tenemos en Latinoamérica de un modo muy especial.

Y, claro, el baile. No hablo del reguetón. El baile es una parte muy importante de la cultura, de lo que es la comunión de los cuerpos y las mentes cuando bailan juntos. Único.